If life tries to knock you down, you need to learn how to fall softly and stand up again with style.

Life is full of disgusting things, bad moments and issues but it's also full of surprises. So... don't be sad! After a hurricane always comes a rainbow.

I'd like to talk to you about my experiences, usual things in my life, my job, my friends, my family. I hope you read and enjoy my messy life as much as I do.

Cheers ;)
Gitaanaa~

YOU WON'T BELIEVE MY LIFE STORY~

YOU WON'T BELIEVE MY LIFE STORY~

I'm a very
special girl. I'm bipolar, crazy, untamed. I'm Rochi ~

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I've got these...
crazy friends.~

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They're my
whole life ~

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We don't need
blood ties to be a family ~

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He give me unlimited bear hugs and he's someone
who has my back.~

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Every family has a hippie member who's all love and peace ~


My big brother is awesome.
He knows everything about me and gives the best advices in the world ~


I'm really lucky of be who I am because even when I'm not perfect... ~


I've the best supporting team...

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which I've ever dreamed about ♥

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3 de abril de 2010

Los Ojos de Pedro [Parte 1]


Me quedé mirando alrededor a la gente que iba y venía apurada para todos lados. Era la primera vez que iba a viajar en subte y me daba bastante curiosidad. Sin darme cuenta, había dejado de caminar y una señora me chocó cuando pasó.
- Perdón. - dije, mirando para todos lados.
- Dale. - me apuró mi amiga, tirándome del brazo.
Me quedé mirando el boleto del subte, bueno la tarjeta.
- ¿Y esto como se hace? - pregunté medio confundida.
- Así, dame. -
Mi amiga Flor agarró al tarjeta y la metió en una ranura. Me sorprendí cuando salió por otra.
- Ahora empujá el molinete y pasá. -
Di dos pasos hacia delante medio temerosa de hacer una bobería y pasar vergüenza. Empujé el molinete y pasé.
- Que genial. - dije en voz alta.
Un guardia se sonrió ante mi comentario. Nos sentamos en unos banquitos a esperar que viniera el subte. Me quedé pensativa mirando hacia el túnel oscuro hasta que apareció una luz.

Llegó el subte. Era como un tren pero diferente. Subimos. Los asientos eran diferentes a los de los colectivos. Eran rojos y se extendían de una punta hasta la otra del vagón. Me senté al lado de Flor y me quedé mirando, medio fascinada, el plano que marcaba todas las estaciones que teníamos que pasar hasta llegar a Plaza Constitución.
- Es el subte, Cande. No tiene nada de raro. - me dijo ella, medio riéndose.
- No es raro, que sé yo, Flor. Sabes que voy para todos lados caminando. -
Flor era de la Capital, estaba acostumbrada a ir y venir en subte. Yo era del campo, de Lobos, no entendía nada.

El subte empezó a moverse, casi no se sentía era como un vaivén. Recosté la cabeza sobre un poste que tenía al lado y comencé a pasear mis ojos por el vagón, los asientos, las personas hasta que un chico me llamó la atención.
Era de piel oscura, como decía mi mamá, tenía el pelo negro, corto y los ojos... no podía definirlos y era lo que más me llamaba la atención. Me quedé mirándolo un rato y después me acordé que mamá decía que es de mala educación quedarse mirando fijo a la gente. Me sonrió o eso me pareció. Bajé la vista para no incomodarlo.
Me sentía tentada de mirarlo y sentía que él también me miraba. Yo seguía con la vista clavada en el suelo hasta que llegaron hasta mí un par de zapatillas negras con cordones blancos y levanté la mirada.

Alcé las cejas algo sorprendida cuando vi al chico, se había acercado hasta mí al parecer con intenciones amigables.
- Hola. - me dijo.
Su voz era linda, suave... Agradable.
- Hola. - le dije, medio tímida.
- ¿Cómo te llamás? -
Dudé y me quedé en silencio. Se suponía que no tenía que decirle mi nombre a desconocidos.
Se ve que el chico interpretó mi silencio porque volvió a hablarme.
- Yo soy Pedro. - me dijo, sonriendo un poquito.
- Yo me llamo Candela. -
Se generó un silencio medio incómodo y lo miré de nuevo cuando sacó un papel de su bolsillo. Lo agarré cuando me lo dio y lo leí.
“Cuando tengas un día gris...
Me moví cuando sentí los dedos de Flor martillándome el hombro y noté el frío del caño contra mi cara.

- Déspertate, llegamos a Plaza. -
- ¿Eh? - le pregunté confundida.
Miré alrededor. El subte estaba parado y la gente bajaba en tropel hacia la estación. ¿Me había quedado dormida? Busqué a Pedro pero no estaba. Todos los asientos de enfrente se habían vaciado.
Me levanté medio atontada y salí del subte.
- ¿Te pasa algo? - me preguntó Flor.
- No, nada. - dije.
Caminamos por el borde de las vías hasta salir a la estación donde íbamos a tomar el tren. Me quedé algo pensativa sosteniendo la imagen de esos ojos en mi mente. No podía haber sido un sueño, sonaba demasiado real.
Un viento medio frío me estremeció y metí las manos en los bolsillos. Moví los dedos adentro de la campera tocando algo. Saqué un papel.
...te daré un pincel amarillo.”
- Cuando tengas un día gris te daré un pincel amarillo. - repetí en voz baja, recordando el sueño.
Me paré y miré alrededor buscando a Pedro. ¿Había sido obra de mi imaginación? No podía ser. ¿Y ese papel, cómo había terminado adentro de mi campera?

4 comentarios:

  1. Sabes no que estoy precticamente bboseando la clase entera por mi compañero que se llama p***o,. no? es como que me leiste la mente, dougbsduog. Y si, como SIEMPRE amo leer lo que escribis estupida, te amo ♥

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  2. awwwwwwwwwwwwwwww qe amor :3
    qiero mááás negri :3, es re tish. Te adoro, aver cuadno nos vemos eh e.e
    qe amor :3 me pusiste en tu costadito :3 so lo ma vo'

    pd: ella hace moneria pero no qiere hacerlas ante camara, TODA UNA DIVA EH!

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  3. porqe le va a dar un pincel amarillo?por el sol?

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  4. y si pelotuda, no se lo va a dar para que dibuje un pato xD

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